Con profundos sentimientos de gratitud, orgullo y emoción, la comunidad educativa del Colegio despidió a la profesora Myrian Duca, quien inició su merecida etapa de jubilación tras una extensa y comprometida trayectoria en las aulas de nuestra institución.
Su paso por el colegio no solo estuvo marcado por la excelencia académica y su dedicación profesional, sino por un profundo sentido de pertenencia y amor a la comunidad. Ese lazo tan estrecho y familiar se vio reflejado a lo largo de los años en una de las decisiones más significativas para un educador: confiar la educación de su propia hija a la misma casa de estudios donde día a día entregaba su vocación.
Un último izamiento cargado de emoción
Como dicta nuestra querida tradición, el último día de un docente se convierte en un homenaje vivido y compartido por todos. En la formación de entrada del Nivel Secundario, ante la respetuosa y afectuosa mirada de alumnos, colegas y directivos, Myrian Duca tuvo el honor de izar la Bandera Nacional por última vez en sus funciones oficiales.
Este momento, de por sí de alta carga simbólica, adquirió un matiz profundamente conmovedor al ser compartido en familia. Myrian realizó el izamiento acompañada por su esposo y por su hija, uniendo en un solo instante su vida familiar con esa gran familia adoptiva que es el Colegio San Vicente. Los aplausos sostenidos de los alumnos y el abrazo fraterno de sus compañeros de tareas coronaron una mañana que quedará guardada en la memoria institucional.
Desde el Colegio Fasta San Vicente de Paúl le deseamos a Myrian una bendecida nueva etapa en su vida. ¡Gracias por tantos años de entrega, por tu sonrisa diaria y por haber dejado una huella imborrable en el corazón de nuestra comunidad!
Como ya es una hermosa tradición en nuestro Colegio, los alumnos de 6º año del Nivel Secundario cruzaron el edificio para visitar el Jardín, respondiendo a la esperada invitación que los más chiquitos les hacen todos los años.