Mar del Plata – 6 de abril de 2026 – En una jornada cargada de emoción, nostalgia y profundo agradecimiento, la comunidad educativa del Colegio despidió el pasado martes 31 de marzo a la querida profesora de Literatura, Virginia Pardo, quien se acoge a los beneficios de la jubilación tras brindar 34 años de entrega ininterrumpida a nuestra institución.

La ceremonia contó con la presencia de autoridades, docentes, alumnos y familiares, quienes se unieron en un solo aplauso para honrar la trayectoria de una profesora que dejó una huella imborrable en los pasillos y el corazón del Colegio.
Un testimonio de amor y profesionalismo
La apoderada legal del colegio, Miriam Grassich, inició los homenajes destacando la huella institucional de la docente: “Nos sentimos halagados por todo lo que ella le dio al Colegio. Este gracias es compartido por todo lo realizado con tanto amor y con tanta profesionalidad que me consta. Gracias, Virginia”.

Por su parte, el Director del Nivel Secundario, Aldo Porrás, ofreció un discurso profundamente sincero donde resaltó no solo la calidad académica, sino la calidad humana de la profesora: “Gracias por su presencia, por su cercanía y por el afecto que supo brindarle al colegio. Su trabajo con la literatura fue profundamente formativo”.

Porrás hizo especial hincapié en la “dupla maravillosa” que Virginia formó con la profesora Leticia Manceñido: “Lo que construyeron juntas fue mucho más que una coordinación; fue una verdadera unidad, una manera de enseñar con coherencia, inteligencia y mucha profundidad”. Asimismo, destacó un gesto que define su amor por la institución: “Haber elegido este colegio también para su hijo es testimonio, es confianza y es amor por esta casa”.

La lealtad a una escuela que se vuelve casa
Leticia Manceñido, compañera de años y amiga personal, dedicó palabras serenas pero potentes a la homenajeada: “Esta escuela, tu escuela, siempre va a tener un poco de vos. Nosotros tendremos para siempre un poco de tu manera de enseñar. Es la dedicación silenciosa que lo sostiene todo”.

Visiblemente emocionada, la profesora Virginia Pardo tomó la palabra para despedirse de la que fuera su casa durante más de tres décadas: “Son 34 años al frente del aula. Esta es mi casa por la mañana. Siempre me sentí muy feliz trabajando acá porque pasé toda una vida”.

Virginia recordó cómo el colegio la sostuvo en los momentos más difíciles de su vida personal: “Viví momentos de felicidad, me casé y formé mi familia; pero también viví momentos de tristeza… siempre sentí la compañía de la escuela, siempre me sostuvieron. Es una característica de este colegio: sostiene a sus docentes”.
Un mensaje para los alumnos: la importancia de la vocación
Antes de finalizar, la profesora Pardo dejó un consejo invaluable para los estudiantes presentes, instándolos a buscar su propósito en la vida: “Quiero aconsejarles que encuentren su vocación. Yo trabajaba mucho, pero no hubiese podido hacerlo si no me hubiera gustado lo que hacía. Es importante saber para qué está uno en el mundo”.

Con el orgullo de haber pertenecido a esta institución y el cariño de generaciones de alumnos que aprendieron a amar las letras a través de su voz, Virginia Pardo inicia una nueva etapa. El Colegio Fasta San Vicente de Paúl le desea que este descanso sea tan fecundo y feliz como lo fueron sus años de docencia.
¡Gracias, Virginia! ¡A tus órdenes!

